Language | | |

Rotación e Innovación: No todos los cambios son buenos, ni son innovación

Hace algún tiempo atrás, recuerdo haber escrito una columna que titulé “Miedo a Perder el Trabajo: Freno a la innovación tecnológica”. En dicho articulo planteaba como a muchos ejecutivos preferían no hacer grandes innovaciones por tener al interior de las empresas en que trabajan, una fuerte resistencia al cambio. Este resistencia en muchos casos, era una amenaza presente y podrían terminar perdiendo el trabajo.

Esta cultura poco innovadora, está muy presente en nuestras empresas y en la sociedad, la cual ha sido expuesta en diversos artículos y documentos algunos de los cuales aparecen con frecuencia en la prensa.

Nuestra experiencia es que los ejecutivos, especialmente los mas jóvenes, quieren cambiar todo cuando llegan a una empresas. Sin preocuparse primero de aprender mas sobre la empresa, y entender cual es base de su éxito. Creo que éste es un punto muy importante en las empresas y no lo suficientemente entendido. Para que una empresa le vaya bien, no solo necesita tener una buena estrategia, también es necesario, que sea capaz de seguir preservando su capital de conocimiento, su cultura, su idiosincracia , que como comprenderán no se encuentra en los manuales por ser difícil de ponerla en palabras, ni se puede enseñar en la universidad. Es en el conocimiento del negocio que tienen los empresarios, ejecutivos, profesionales y técnicos que día a día hacen operar la empresa.

Sin embargo, he visto con quizás demasiada frecuencia, como llegan algunos ejecutivos inexpertos que quieren cambiarlo todo, con la excusa de la innovación y en muchos casos no alcanzan a estar en la empresa el tiempo suficiente, como para que alguien se preocupe de medir aquello que se dejo de hacer, de vender o que tiene impacto en el largo plazo.

He visto en muchas empresas, como los egos personales de ejecutivos inexpertos o incompetentes, sean éstos jóvenes o de mas viejos, algunos con grandes títulos, ponen las empresas al servicio de su ego y fantasía y no de la creación de valor a largo plazo que es lo único que permite la supervivencia de la empresa.

Los buenos ejecutivos están contentos en las empresas en que están, y son capaces de permanecer en ellas por varios años, de aportar a proyectos de mas largo plazo y con muy buenos resultados. Solo basta con mirar a los mejores gerentes de nuestras empresas, para darse cuenta que en su inmensa mayoría son gerentes que permanecen mas de cinco años en la empresa. Esto contrasta con otras empresas o áreas de empresas menos exitosas, que cambian con demasiada frecuencia a gerentes, subgerentes, ya sea porque se van a los que contratan o después de un tiempo tienen que echarlos. Lo anterior en muy probable sea producto de malas políticas de reclutamiento o de retención y desarrollo.

Esos ejecutivos que tanto rotan, no solo se llevan el conocimiento que invirtido, sino en muchos casos dejan los efectos de desempeño es de mediocre a malo. En muchos casos porque implementaron cambios dramáticos en sus áreas en nombre de la innovación, la que nunca fue.